CAMPEONATO
MUNDIAL DE VELOCIDAD
A-STYLE TT ASSEN (Assen)
(Informe de Mario Diez – Prensa Dorna Sport SL) |
CORONACION EN LA CATEDRAL: STONER, DUCATI Y BRIDGESTONE
Casey Stoner junto a Ducati y Bridgestone cantaron victoria en el GP de
Holanda, a menos de una semana del triunfo en Inglaterra. Para cada uno
de ellos, piloto, constructor y neumáticos, fue la primera vez en
La Catedral del motociclismo. Casey, sin oposición, fue superior
de principio a fin en MotoGP. Jorge Martínez “Aspar”
tuvo plena felicidad al vencer sus pilotos de 250 y 125. Álvaro Bautista
ganó con mucha autoridad sobre Thomas Luthi y Marco Simoncelli, en
el cuarto de litro. La 125cc tuvo un final a cinco vueltas, luego de una
interrupción por lluvia, que terminó definiendo el Campeón
Gabor Talmacsi, en un final apretado, donde por lo menos cinco pilotos tenían
chances de ganar. A pura sangre fría. Se temía que el GP de
Holanda estuviera envuelto en medio del mal tiempo. Había pronóstico
de lluvia, de tormenta.
Nada de eso se cumplió a la hora de la carrera de MotoGP, en el clásico
último sábado del mes de junio, porque aunque estuvo nublado
y la temperatura fue baja (20 grados ambiente, 24 grados en la pista), la
carrera se desarrolló sobre pista seca. Pero el jueves, hubo un anticipo
muy fuerte que, si bien no fue la tormenta tan temida, muchos equipos tuvieron
la sensación de impotencia ante una señal tremenda y cargada
de amenaza. Durante la segunda práctica libre del jueves, la FP2,
Stoner clavaba, a las 14.15 horas de Assen (habían transcurridos
unos veinte minutos de sesión), un registro implacable: 1’36.087.
Con absoluta ‘sangre fría’ Casey explicaba: “Con
gomas de carrera hemos rodado por debajo de la pole”, haciendo referencia
al tiempo de John Hopkins en el 2006, cuando había girado a 1’36.441
con la Suzuki 990. Un día más tarde, Stoner terminaría
de pulverizar la pole del americano, ametrallando un record de 1’35.520
(obviamente con gomas de clasificación) y entregando una imagen de
‘máxima impunidad’ al estar sentado en el box, mirando
por TV, como Pedrosa y Rossi ‘se mataban’ en bajarle el tiempo,
sin éxito. “He vuelto a pilotear como a mi me gusta”,
decía el australiano. Casey manejó la carrera en La Catedral
a lo Doohan. Michael Doohan, australiano como Stoner, triunfó en
Assen cinco veces, entre 1994 y 1998. Su mecánico, en aquel entonces,
era su compatriota Jeremy Burgess, hoy encargado de la moto Nº 46 de
Valentino, el rival que en la primera vuelta tuvo una patinada y perdió
la chance de detener la vorágine de la Ducati Nº 1.
“Aunque es fácil decirlo ahora, pienso que podría haber
luchado con Casey por la victoria”, se animó a decir Valentino,
luego de la carrera. La caída (con posterior recuperación
de Rossi), fue interpretada por Stoner: “Las carreras son a veces
un juego imprevisible. Nosotros también hemos tenido nuestra mala
suerte este año”.
Para el Campeón de MotoGP, la ‘consagración’ en
La Catedral, fue su tercer GP del 2008, la segunda consecutiva, a seis días
de su victoria en Inglaterra. 25 puntos que le permiten acercarse al juego
del Campeonato. Con sus 142 puntos, ahora quedó a 29 de la punta.
El australiano suma trece victorias con Ducati, desde la primera en Qatar
2007. “Tenía miedo de equivocarme, le tenía miedo a
la amenaza de la lluvia”, se confesaba Casey, “era temor a que
algo no funcionará, ahora que teníamos un ritmo muy veloz,
para ir por la victoria”. La dominación fue casi total.
Las dos tandas libres del jueves, la Clasificación, el Warm Up, la
carrera con el record de vuelta en carrera: 1’36.738, superando lo
hecho por Hayden en el 2006 (1’37.106). Al norteamericano, le superó
también, en el tiempo final de carrera, por unos 15 segundos. Stoner
tardó 42 minutos 12 segundos 337 mientras que Nicky le había
llevado, en el 2006, 42 minutos 27 segundos 404 con la Honda 990cc. Stoner
no tuvo rival. No tuvo adversario. De principio a fin, a lo Doohan. “Por
sobre todas las cosas, hay que sacarse el sombrero con Ducati y su equipo”.
Reconocimiento para quien puso una Ducati GP8 Desmosedici, de nuevo, imbatible.
En el campo de los neumáticos, felicidad para Bridgestone, no solo
por ganar por primera vez en Assen, sino también porque, sobre nueve
carreras de MotoGP, tienen victoria sobre seis. Pedrosa, segundo a 11.310.
Lo reconoce. “Me fue imposible seguir a Stoner”, dijo Dani Pedrosa
sobre su situación en carrera, “este debe ser nuestro próximo
objetivo: achicar la diferencia que tenemos con él”. El español
tuvo una carrera donde no pudo ir a la pelea, ni tampoco tuvo oposición.
Queda como asignatura pendiente ganar en Holanda en MotoGP, pero el fin
de semana no fue sencillo. Por un lado, “Hemos sufrido un poco durante
los entrenamientos”, refiriéndose a los de pista seca, porque
el sábado por la mañana, en FP3 fue primero sobre asfalto
mojado. Por otro, admitió que “es la primera vez que consigo
clasificar en la primera fila de salida de Assen”.
Lo cierto, es que Dani, con su segundo puesto en carrera, regresa a la punta
del Campeonato (hasta el GP de China había sido de él) con
171 puntos. Edwards, tercero (“por el karma de esa curva”) a
17.125. Si hay un piloto locuaz, sin secretos, capaz de contar con lujo
de detalles errores y aciertos en la conducción, ese es Colin Edwards,
el ‘Tornado de Texas’, que cada día va ganando confianza
con la Yamaha M1 Nº 5 del equipo satélite Yamaha Tech3. “Pasaron
muchas cosas, entre la caída de Valentino, en las primeras curvas,
hasta que me di cuenta que estaba atrás del grupo que peleaba por
el cuarto puesto, así que aceleré y gané esa posición”,
contó Colin, con relación a su encuentro, en la pista, con
Nakano, Dovizioso y Vermeulen. Ya instalado en la cuarta posición,
“me fui acercando a Nicky (Hayden). Pensé que sí lo
alcanzaba podía forzarlo a un error: quería ser tercero. Saliendo
de la chicana (para entrar a la recta principal) me encontré que
Hayden estaba casi parado: ¡No lo podía creer!”. Colin,
concluye con su relato: “Tercero no es ganar, pero en este Assen,
tiene un sabor parecido. Pensar que en Le Mans estaba malhumorado por finalizar
en la misma posición”.
Hayden, para no creer, cuarto a 20.477. El piloto que tuvo la valentía
de hacerse cargo de la experimentación en pista, del nuevo motor
Honda de válvulas neumáticas, que estaba para terminar tercero
en Holanda, tuvo un final difícil. “A veces este juego puede
ser cruel”, es capaz de razonar el ‘Kid de Kentucky”,
hubiera sido bonito subir al podio”. Nadie ubicado sobre la recta
final, lo podía creer, la imagen de la RC212V Nº 69 de Hayden,
se había ‘congelado’ y sus movimientos parecían
en cámara lenta, solo se veía mover con desesperación
el acelerador, que ya no respondía, así, casi parado, librado
a su inercia, cruzó la línea de llegada, antes superado por
Edwards. “Hace dos años (Assen, 2006) Colin me regaló
una victoria aquí y ahora he sido yo quien le ha regalado un podio”,
recordando aquella caída, en la chicana, de su compatriota Colin,
cuando ambos peleaban ‘cuerpo a cuerpo’ por ganar.
¿Qué fue lo que pasó en la moto de Hayden? Poco se
sabe. “Por suerte, hay una semana y media (antes de Alemania), para
averiguar en Japón, qué es lo que ha pasado”, decía,
disciplinadamente, el maduro ‘Kentucky Kid’. Dovizioso, quinto
a 27.346. Viene muy bien de las últimas carreras. Quinto en Inglaterra.
Cuarto en Catalunya. Desde el inició, Dovizioso, con su Honda privada
Nº 4, estuvo adelante. Peleó casi media carrera, con Vermeulen.
“Dejé pasar a Vermeulen, para saber qué ritmo tenía
con la Suzuki”, explicó el “Dovi”, “pero
era más lento, a sí que después pude superarlo. Con
Colin, no tuve el paso para resistirme”.
Finalizó satisfecho, “porque dimos todo por este quinto lugar”,
al tiempo que reconocía que, “cuarto o quinto parece ser ‘nuestra
posición natural’ en carrera”. Lorenzo (sano y salvo),
sexto a 28.608. Su jefe en el equipo Yamaha-Michelin estaba contento: “Cumplimos
con el propósito de finalizar sin más caídas”,
contaba Daniele Romagnoli. Algo, en lo que coincidía, Jorge Lorenzo:
“Terminar la carrera ha sido lo más importante”, al tiempo
que expresaba, hay que solucionar algunos problemas para poder luchar por
los puestos del frente”. Y, Romagnoli lo tiene claro: “Tenemos
problemas atrás y, resolver un comportamiento nervioso de la moto
en aceleración”.
Valentino, (abandonado y recuperado por la Diosa Fortuna) once a 46.025.
Algunos pilotos tuvieron menor suerte que él. Dos no se presentaron
a correr, por caídas brutales en los entrenamientos de Holanda. Loris
Capirossi, con lesión en el antebrazo. John Hopkins, con fractura
de tobillo izquierdo y de tibia, más lesión en la clavícula.
Y, otros tres sufrieron caídas menores durante la carrera: Anthony
West, Alex de Angelis y Randy de Puniet. “Me equivoque en la primera
curva de izquierda (curva Strubben), llegué demasiado fuerte con
las gomas todavía frías. Frené y se me fue de atrás”,
contó, en detalle, Valentino, quien en su caída arrastró
a la Honda Nº 14 de Randy de Puniet, “le pido disculpas a Randy
y a su equipo”, y luego prosiguió con el relato, “me
recuperé y volví, haciendo el tercer tiempo más rápido
de la carrera”.
The Doctor quedó último y recuperó sobre Melandri y
Elías para finalizar 11º. “Después de siete podios
seguidos, cometí un error ¡así son las carreras!”,
expresiones de quien perdió la punta del Campeonato, que mantenía
desde el GP de China, “pero estoy muy satisfecho con estos cinco puntos”,
que le permiten sumar 167, acechando a Pedrosa, de nuevo líder, a
solo cuatro puntos. “Estos cinco puntos, son increíblemente
importantes”, interpretó Davide Brivio, jefe de Valentino,
“porque la diferencia con Pedrosa es mínima, y falta la mitad
de la temporada por delante!”.
La próxima carrera será el 13 de julio, el turno del
décimo round, el GP de Alemania, en el trazado de Sachsenring.
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