CAMPEONATO MUNDIAL DE VELOCIDAD
ALICE MOTORRAD GRAND PRIX DEUTSCHLAND (Sachsenring)

(Informe de Mario Diez – Prensa Dorna Sport SL)

PEDROSA SE CAE, STONER GANA Y VALENTINO LIDER

Nadie podía imaginar que la lluvia podría producir tantas situaciones novedosas en el panorama de MotoGP. EL GP de Alemania, fue una caja de sorpresas, porque la lluvia anunciada, finalmente llegó, acompañada de frío, para complicar la carrera. A pocas vueltas de la largada, Pedrosa se cayó, cuando lideraba la competencia, oportunidad para Casey Stoner, quien pasó a comandar la carrera hasta el final, sumando su tercera victoria consecutiva. Valentino, con buena recuperación, desde la tercera fila de salida, finalizó segundo y volvió a la punta del torneo de MotoGP. En 250, un sorprendente Marco Simoncelli, ganó bajo la lluvia, haciendo debutar la Gilera RSA y ubicándose al frente del Campeonato 250, por primera vez.

Mike Di Meglio, con Derbi, sigue primero en la 125cc, gracias a su triunfo en Sachsenring. Pedrosa es capaz de cometer un error. El público alemán presente en Sachsenring, estimado en más de 98 mil espectadores, fue testigo de un error de Dani Pedrosa que, le costó la carrera y perder la punta del Campeonato a manos de Valentino Rossi, mientras su amigo, el australiano Campeón del Mundo, embolsaba la cuarta competencia del 2008. Dani tenía un buen puesto de salida. Estaba al lado del poleman Stoner. Ratificando su buen hacer en Clasificación: séptima vez en el año que partía desde la primera fila. Y produjo, como es habitual en él, una largada brillante. De inmediato se instaló en la punta del GP de Alemania, con 30 vueltas por delante, seguido por Casey y su Ducati.

Casi como si hiciera caso omiso, de la llovizna persistente sobre el asfalto de Sachsenring, Pedrosa le metió un ritmo infernal a ese momento inicial, a tal punto que, en solo cinco vueltas, se había distanciado de Stoner en 7.454 segundos. Un paso de carrera impetuoso, como riesgoso.




No fue ni la larga sucesión de curvas de izquierda, ni un trayecto en ascenso o descenso, ni una curva ciega, características del dibujo de Sachsenring. Todo lo contrario. Fue, al comienzo del sexto giro, sobre la recta principal del circuito alemán, cuando Dani Pedrosa apretó el freno, antes de volcar hacia la derecha, de la Honda RC212V con motor standard, para entrar en la primera curva, el tren delantero se barrió sobre la pista empapada y Pedrosa, líder hasta ese momento, presentó bandera de rendición, pegando vueltas por el aire, para caer, lesionándose dos dedos de la mano izquierda y el tobillo derecho, poniendo un signo de interrogación sobre su presencia en el GP de Estados Unidos en Laguna Seca, en siete días más. Pedrosa es un piloto serio. Habrá que creerle cuando dice: “Ha sido un poco extraño, porque apenas he tocado el freno me he caído”, una acción que rompe con sus marcas personales, porque desde Valencia, la última del torneo 2007, Pedrosa siempre fue la mejor Honda cruzando la meta. “Es una lástima, porque había hecho buena salida y estaba yendo realmente bien”. Se podría decir que, era un error esperable de West, De Puniet o De Angelis, pilotos con mucho ímpetu. Esta vez la equivocación fue de Pedrosa. Iba muy fuerte.

La punta la heredó Casey Stoner, quien fue benévolo con su amigo español: “No había ninguna posibilidad de llevar el ritmo de Pedrosa, en las primeras vueltas, bajo esas condiciones (de lluvia)”. Las planillas de tiempo pueden explicar mejor, llamémosla, la imprudencia de Pedrosa, por no decir que era ‘candidato al palo’. Analizando las cinco primeras vueltas del catalán, Stoner (que era escolta) y de Rossi (que a esa altura estaba quinto), vemos que los tiempos de paso del español eran entre un segundo y segundo y medio más rápido que el australiano y el italiano, pero ambos pilotos reconocen la extrema precaución que tuvieron al principio, por las características del neumático utilizado para la lluvia. “Tuvimos algunos sustos”, reconoció Stoner, “porque elegimos un compuesto muy duro para la goma posterior, que necesitaba más tiempo para que tomará temperatura”, explicó Casey, quien en magnífica actuación, demostró la perfomance de sus Bridgestone, al marcar el record de vuelta en carrera, allá por la vuelta 23, cuando registró 1’32.749, de la misma manera que Valentino Rossi fue guapo con las Bridgestone propias, cuando pudo hacer su vuelta más veloz, en el giro Nº 20: 1’33.041.

Tiempos, de Stoner o Rossi, más rápidos que, el 1’35.954 de Pedrosa, record para la quinta vuelta, cuando lideraba la carrera. Por la vuelta 20 o 23, los Bridgestone de Valentino o Casey, tenían la temperatura apropiada para hacer frente a cualquier imprevisto. La primera vez de Stoner. En el 2007, con la pole en el bolsillo, le hubiera gustado ganar, pero un neumático defectuoso no se lo permitió y finalizó quinto. Ahora, Stoner se dio el gusto. Ganó, por primera vez, el GP de Alemania. Cuarta victoria de la temporada. Tercera consecutiva, largando desde la pole. Suma 14 triunfos en su historial de MotoGP y aportó para convertir la 100º victoria de Australia en el Mundial de Motos. Y, para Ducati y Bridgestone también fue alegría, porque ganaron por primera vez, en este trazado histórico, que tanta pasión siempre ha tenido por el buen motociclismo, representada en esos cientos de miles de fans que disciplinadamente aguantaron bajo la lluvia, para ver un espectáculo grandioso.

También suena increíble, lo que dice el gladiador de la moto roja: “No estaba bien físicamente, tuve que aumentar mi concentración, porque en la carrera tampoco estuve bien (estuvo padeciendo un fuerte dolor estomacal)”, contaba Casey, al tiempo que volvía a cargar las tintas sobre el Ducati Marlboro Team, “esta victoria es para ellos, porque han logrado acomodar la Ducati para todo tipo de condiciones”. Un reconocimiento para sus ingenieros Cristian y Gabriele, como a sus mecánicos Bruno, Roberto, Giorgio, Lorenzo y Andrea, todos italianos. Uno de ellos subió al podio a recibir el premio por el equipo. Este desempeño bajo el agua, de Stoner nos remite al Test Oficial de IRTA, en febrero de este año en Jerez, cuando durante los 40 minutos de sesión cronometrada, Casey Stoner con la Ducati calzada con las Bridgestone para lluvia, voló más que el resto, para ganarse un BMW Z4, seguido de otro piloto que estaba aprendiendo cómo eran las gomas japonesas, en la situación extrema de pista mojada: Valentino.

Los veinte (ó 16) puntos de ‘oro’ de Valentino. Puede llamarse o no la suerte del Campeón. Pero en Sachsenring volvió a demostrar que los 202 GP sucesivos, que se han convertido en otra plusmarca de Valentino Rossi (superando los 201 que tenía Max Biaggi), constituyen una base de su éxito. Ante el abandono de Pedrosa, retornó al liderazgo del Campeonato, con 187 puntos, pero lo más importante es que, la diferencia con Dani (mantiene los 171 puntos) es de 16 unidades y de 20 con Stoner (167 puntos). Aunque nadie pueda respirar tranquilo en este inquietante Campeonato 2008, un aire de alivio corre por Valentino. “Cometí un error en Assen, ahora le tocó a Dani, desgraciadamente las carreras son así”, argumentó Valentino, “aunque ahora necesitamos pensar cómo atrapar a Casey que, esta muy rápido desde hace algunas carreras”. Pero el análisis de los tiempos vuelta por vuelta, nos lleva a valorar la actuación de The Doctor, que pese a una salida exigida, partía desde la tercera fila, en la séptima ubicación, pudo establecer un paso de carrera fuerte. De mitad de carrera en adelante, pudo marcar un constante 1’33 medio y bajo, algo que ni el propio Stoner pudo lograr.

Por esa razón, si bien Casey pudo llegar a tener unos 6 segundos 775 de ventaja sobre Rossi, en algún momento de la carrera, el andar parejo de la Yamaha M1 de Valentino, le permitió finalizar a solo 3.708 del ganador: “Aunque la carrera haya sido en mojado, mi ritmo ha sido muy bueno”.




Suzuki con Vermeulen al podio. Es considerado un especialista en pista mojada. El australiano Chris Vermeulen, luchó fuerte para ganar posiciones y ubicarse tercero en la pista, pese a que, hasta el final vivió un acoso interminable de Alex de Angelis (Honda Gresini), de extraordinario comportamiento en los tres días de Alemania (el viernes fue escolta, en las sesiones libres, de Stoner y en carrera finalizó cuarto). Entre Vermeulen y De Angelis: 0.122. “Fue una carrera muy difícil”, recuerda el australiano, “tengo que dar todo mi crédito a Bridgestone, porque me convencieron de usar un compuesto más duro del que quería y funcionó hasta el final. También, un reconocimiento a mi equipo, porque si bien sabíamos que no teníamos un gran set up para lluvia, la GSVR800 trabajó muy bien”. El Rizla Suzuki Team, vivió con felicidad, el retorno de Loris Capirossi y su increíble séptimo puesto.

“La lucha y el sobrepaso a Randy (De Puniet) en la última curva, me permitió saber que todavía puedo pelear, a pesar de mis lesiones”, contó Loris, “durante la carrera llegué a sentir alguna molestia en la lesión, cosa que me complicaba a la hora de doblar, pero la lluvia y el tiempo húmedo ayudaron a disipar el dolor”. Quien más disfrutó el tercer lugar de Vermeulen, fue la gente de Bridgestone, porque volvieron a ver ‘flamear’ tres gorras rojas con letras doradas. Podio completo para Bridgestone. Más el cuarto puesto de De Angelis. Cartón lleno para las huestes japonesas. Siete a tres en la confrontación con Michelin. Cuatro de Stoner más tres de Rossi, contra dos de Pedrosa y una de Lorenzo. En la vereda de enfrente, Andrea Dovizioso, con su quinto puesto y siendo la segunda Honda (privada) en pista, estaba exultante: “¡Un quinto puesto, el tercero consecutivo, es para estar contento!”, exclama el simpático italiano, que reconoce, “elegí un goma trasera muy dura que no me permitía doblar al límite ni mantener un paso de curva veloz”.

Caídos en combate. Antes de la deserción de Dani Pedrosa, hay que computar la caída de Jorge Lorenzo, un piloto que confiesa “tener miedo y que esta luchando para recuperar la confianza en su Yamaha”. También pagó tributo a la pista mojada, Marco Melandri con aparatosa caída (su representante anunció haber llegado a un acuerdo con Ducati para no correr en el 2009 –período incluido en el contrato original-, “ahora si Ducati quiere bajarlo (antes) es su decisión”, concluyó Alberto Vergani, manager del italiano). El último en caer, fue Colin Edwards, luego de una patinada de su Yamaha Nº 5 del Tech3. La recuperación de West. Terminar entre los ‘top ten’ luego de un fin de semana plagado de caídas y golpes, es un premio al mérito y al esfuerzo de Anthony West. En la mañana del viernes, tuvo una caída sin consecuencias para el piloto, pero la Kawasaki Nº 13 eligió un camino fuera de la pista de saltos y golpes. Primera Ninja a reconstrucción. El sábado, tuvo otra caída, con similar daño para la ZX-RR, pero esta vez “la revisión médica encontró una pequeña fractura en una vértebra”, reseñó West, que decidió largar, a pesar de los fuertes dolores. Largó desde el último puesto, el Nº 17, para llegar a pelear por el quinto lugar con Vermeulen y De Angelis, promediando la séptima vuelta. “Por un estúpido error”, tal como el mismo australiano lo reconoció, se cayó. Se levantó y siguió en carrera, a pesar de haber retrocedido al puesto 13, desde donde avanzó para terminar décimo.

En una semana más, el domingo 20 de julio, el round Nº 11 del Mundial, en el trazado de Laguna Seca, sede del GP de Estados Unidos.